En el actual contexto social, ambiental y económico, cada vez es más evidente que hay que repensar la forma en que producimos y consumimos. De hecho, el modelo lineal tradicional, basado en extraer, utilizar y tirar, ya no es viable . Por ese motivo, la economía circular en la escuela se presenta como una alternativa clave para avanzar hacia un futuro más sostenible, justo y responsable.
Además, desde el ámbito educativo, trabajar la economía circular permite formar ciudadanos críticos y conscientes , capaces de entender el impacto de sus acciones en el mundo que les rodea.
¿Qué es la economía circular?
Por un lado, la economía circular es un modelo económico que busca reducir al mínimo los residuos y, al mismo tiempo, optimizar el uso de los recursos . A diferencia del sistema lineal, este enfoque apuesta por mantener los materiales y productos en uso durante el máximo tiempo posible.
Por otro lado, este modelo se fundamenta en varios principios clave. Entre los más relevantes, destacan:
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En primer lugar, la reducción del consumo innecesario
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A continuación, la reutilización de materiales
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También la reparación antes de sustituir
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Igualmente, el reciclaje responsable
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Por último, el diseño de productos sostenibles
Gracias a estos principios, la economía circular no sólo genera beneficios ambientales, sino que además contribuye a un desarrollo social y económico más equilibrado.
La economía circular y la Agenda 2030
En 2015, Naciones Unidas impulsó la Agenda 2030 ,
un plan global que establece 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). En concreto, estos objetivos tienen por finalidad garantizar el bienestar de las personas y la protección del planeta.
En este sentido, la economía circular está estrechamente vinculada a varios ODS. Sobre todo, cabe destacar:
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ODS 12. Producción y consumo responsables
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ODS 11. Ciudades y comunidades sostenibles
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ODS 13. Acción por el clima
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ODS 4. Educación de calidad
Por tanto, integrar estos objetivos en la educación permite que el alumnado comprenda que los retos globales requieren soluciones colectivas, responsables y sostenibles.
El papel de la escuela en la sostenibilidad
La escuela desempeña un papel fundamental en la construcción de un futuro sostenible. Por eso, incorporar la economía circular al día a día educativo ayuda al alumnado a conectar los aprendizajes con la realidad .
Además, mediante proyectos, actividades prácticas y trabajo cooperativo, el alumnado aprende que la sostenibilidad no es un concepto abstracto. Por el contrario, es una forma de actuar en la vida cotidiana.
Así pues, educar en economía circular implica educar en:
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Pensamiento crítico
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Compromiso social
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Conciencia ambiental
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Participación activa en la comunidad
En definitiva, la Agenda 2030 marca un horizonte claro. Sin embargo, el camino hacia ese objetivo se construye desde el presente. Por este motivo, apostar por la economía circular en la escuela es apostar por una educación que prepara al alumnado para afrontar los retos globales con criterio y responsabilidad.
Por último, hay que recordar que cada acción educativa cuenta. De la misma forma, cada aprendizaje suma. Y sobre todo, cada paso hacia la sostenibilidad es una inversión directa en el futuro.






